La memoria del tacto

Publicado el 1 de diciembre de 2025, 10:00

De las cientos de fotografías que hacemos, hay siempre algunas que tienen un significado especial como mi mano y tu pata mientras tomabas el sol tumbada en el patio.

❄️Hace frío, en esta época del año Neux se hacia hueco en los pies de la cama, yo apreciaba mucho su calor siempre para mis fríos pies.
La busco moviendo mis piernas, tanteando bajo el nórdico en busca de un contacto que ya no está...

Y ese click en mi cabeza que me devuelve a la realidad y recuerda que ha transcurrido 1 mes y 2 días de su muerte.
Las lágrimas suben poco a poco hasta que lentamente rebosan, despacio, suavemente y la garganta se cierra un poco... El desgarro, dolor e intensidad de las primeras horas y días torna hacia una calidez amorosa pero solo es momentáneo. 
Mis manos necesitan volver a sentir la aspereza de su pelo y mi nariz la humedad de su hocico, mis oídos su respiración y ladridos exigentes. Sé que estás acomodándote e mi corazón de otra forma, y eso duele.

🐾Cuando se tumbaba a mi lado me gustaba coger su mano, recorrer sus rugosas almohadillas, esas uñas terriblemente duras, separar sus dedos y masajear sus membranas interdigitales, porque tenía manos de nadadora y le gustaba meterse en fuentes, charcos o arroyos cuando podía. Se dejaba acariciar, apaciblemente, si yo dejaba de hacerlo, me hacía saber que le gustaba, que no detuviera ese momento. 

🌈Mientras velamos su cuerpo en casa, volví a coger su mano... Quería retener en mi tacto esas sensaciones por última vez, por eso tomé esa fotografía de su pata ya inerte, solo un cuerpo vacío de quien llenó tanto nuestras vidas. Te echo muchísimo de menos mi dulce Neux.

Algún día podré escribir sobre ti sin llorar, supongo.